Reiki
Reiki es una técnica de sanación natural que fue re-descubierta a comienzos
del siglo veinte en Japón. La palabra Reiki es una combinación de dos
palabras japonesas: Rei y Ki. Rei significa inteligencia espiritual
o energía universal; Ki significa energía de vida o energía vital.
En el mundo occidental, Reiki se suele describir como energía universal
de la fuerza de vida, o energía de la fuerza de la vida dirigida espiritualmente.
La Energía es canalizada por un profesional de Reiki, llamado reikista
y va a los lugares del cuerpo donde el equilibrio energético es necesario,
para restablecer su flujo.
Mucha gente experimenta una sensación agradable de calor o suaves vibraciones
en el área tratada al recibir Reiki. Los resultados de un tratamiento
se pueden sentir inmediatamente o después de un período de tiempo más
largo, dependiendo de la naturaleza del problema.
Los tratamientos no tienen efectos secundarios negativos; sí suele suceder
lo que se conoce como crisis de agravamiento, al acelerar procesos (una
enfermedad que nos duraría 10 días puede que nos dure 2, como puede
ser el ejemplo de una gripe, en el cual se requiere hacer reposo total
y respetar el proceso).
Es una manera totalmente segura y natural de tratar la enfermedad. Ha
sido probado científicamente e incluso muchos hospitales, en ciertas
partes del mundo, están trabajando con Reiki como método complementario
a la medicina. Cualquier tipo de enfermedad, bien sea física, mental
o emocional se puede tratar con Reiki.
El Tera Mai Reiki fue desarrollado por Kathleen Ann Milner y se basa
en el Sistema de Usui de Curación Natural, ampliado con mayor cantidad
de símbolos que permiten una mayor eficacia en los tratamientos.
Para poder entender al Reiki, es necesario entender el proceso de la
enfermedad y verla desde una concepción diferente, no como la enemiga
a combatir sino la amiga que nos está indicando la necesidad de algún
cambio en nuestra vida, ya sea alguna actitud o pensamiento erróneo
o estilo de vida que nos está perjudicando. Si logramos entender este
concepto, podremos entender a qué niveles actúa Reiki; ya que esta "energía
universal inteligente divina" será la encargada de reestablecer los
desórdenes desde sus causas.
El resultado no depende de nuestra intención, todo lo contrario, el
reikista es sólo un canal y sólo estará fluyendo la energía reiki si
se quita toda intencionalidad al resultado. Si no lo hiciéramos así,
dejaríamos de ser canales de esta energía, para transmitir sólo nuestro
propio ki, nuestra propia energía vital, con las consecuencias correspondientes
(si no reponemos nuestro ki con alguna técnica en particular, podríamos
quedarnos con faltante de energía y enfermarnos nosotros, además de
no darle la oportunidad a la persona de recibir la energía universal
(reiki) que es más poderosa y lógicamente, al ser inteligente, sabe
dónde, cuánto y cómo actuar.
Siempre será lo mejor para la persona, pero no necesariamente lo que
nosotros consideramos que es lo mejor, sino lo mejor para el alma de
la persona.
A veces, explicar este concepto es complicado, porque estamos muy identificados
con nuestro cuerpo, y no entendemos que en realidad no somos un cuerpo
con un alma, sino un alma que está teniendo una experiencia en este
cuerpo físico.
Creo que la mejor manera de comprender Reiki es teniendo una experiencia,
de otro modo es imposible entenderlo, esto es sólo un intento, pero
espero que de todos modos los haya acercado al tema.
Silvia Venaría
El Tercer Ojo, edición Nº 5
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